La tricotilomanía sí es tratable, a pesar de la escasa información que existe respecto al origen de la conducta y sus posibilidades de tratamiento. Este es un fenómeno muy difícil de comprender tanto por las personas que la padecen como por sus familiares, y muchas veces también por los profesionales de la salud a los que se acude en busca de ayuda. Todo lo anterior lleva a que la tricotilomanía en la gran mayoría de los casos siga un curso crónico con los años, sin mediar en su evolución casi ninguna estrategia que logre manejarla, ni total ni parcialmente.

En base a nuestra experiencia clínica, que se ha centrado en el tratamiento de adicciones, hemos desarrollado un esquema de tratamiento efectivo para la tricotilomanía, que ha generado alivio y esperanza en las personas que han llegado buscando ayuda.